" Hay pocas cosas que
realmente me importen en la vida: mi cuerpo, mi apartamento, mi coche, mi
familia, mi iglesia, mis chicos, mis chicas y mi porno. “
Jon
Don Jon
Acostumbradas al Joseph Gordon-Levitt tierno y cálido de 500 days of Summer, se nos presenta en esta comedia como el chico malo, de una chica por noche, y de camiseta blanca de tirantes adicto al porno. Un casi trentañero que no encuentra una relación sexual más satisfactoria que la que puede proporcionarle un vídeo pornográfico. Ni siquiera la mismísima Scarlett Johansson consigue, con sus exuberantes dotes remarcadas en la película, hacer que nuestro Don Juan olvide estas relaciones unidireccionales a través de la pantalla.
Estos 88 minutos están repletos de ironías y elementos contradictorios para darle un toque de sorna y gracia a la película; que realmente es el guiño que marca la diferencia entre un bodrio y una hora y media entretenida.